L’Oréal Luxe ha formalizado el cierre del acuerdo estratégico con Kering para integrar nuevas marcas en su portfolio de belleza. La operación, anunciada en 2025, entra así en una nueva fase con la incorporación efectiva de estas casas y el despliegue de su estructura de gestión.
En este contexto, Stephan Bezy asume un nuevo rol dentro de la compañía. El directivo liderará la casa de perfumería Creed, así como las firmas de belleza de Bottega Veneta y Balenciaga, que pasan a formar parte de la división de lujo del grupo.
Un movimiento estratégico en el segmento de lujo
La operación se enmarca en la alianza anunciada en 2025 entre L’Oréal y Kering, valorada en 4.000 millones de euros. El acuerdo contemplaba la adquisición de Creed y la gestión de licencias de varias casas del grupo de lujo, consolidando así el peso de L’Oréal en el segmento más exclusivo del mercado.
Ahora, con el cierre de la operación, L’Oréal Luxe incorpora oficialmente estas marcas a su portfolio. Según ha señalado Cyril Chapuy, presidente de la división, este movimiento “marca un hito decisivo” y permite reforzar el liderazgo del grupo en belleza de lujo.
Chapuy destaca además el valor estratégico de estas incorporaciones. En el caso de Creed, subraya su “dominio de la perfumería de autor y su savoir-faire en ingredientes raros”, mientras que Bottega Veneta representa “la máxima expresión de elegancia atemporal” y Balenciaga aporta “una fuerte dimensión cultural con potencial global”.
Stephan Bezy, al frente de una nueva etapa
El nombramiento de Stephan Bezy se produce en paralelo al cierre del acuerdo. El ejecutivo, hasta ahora vinculado a Yves Saint Laurent Beauté, inicia así una nueva etapa profesional dentro del grupo.
“Es un honor haber sido nombrado para liderar la legendaria casa Creed y las firmas de belleza de las icónicas maisons Bottega Veneta y Balenciaga”, ha señalado Bezy. El directivo ha destacado también la combinación entre el legado de estas marcas y la capacidad de innovación de L’Oréal Luxe como base para impulsar su crecimiento.
Antes de asumir este nuevo reto, Bezy ha querido reconocer el trabajo desarrollado durante 14 años en YSL Beauté. Según ha explicado, este periodo ha permitido consolidar la marca como un actor clave en el mercado, impulsando su expansión internacional y su conexión con nuevos consumidores.
Refuerzo del liderazgo en fragancias y lujo
Con esta operación, L’Oréal refuerza su posición en belleza de lujo. La integración de Creed, junto con el desarrollo de las licencias de Bottega Veneta y Balenciaga, amplía su presencia en segmentos estratégicos como la perfumería nicho y las marcas de alta gama.
Además, el grupo apuesta por combinar la herencia y el savoir-faire de estas casas con su capacidad industrial, tecnológica y de distribución global.














