Industria|Profesionales

Puig confirma conversaciones con Estée Lauder para una posible fusión

Por:
Puig confirma conversaciones con Estée Lauder para una posible fusión

Puig se estaría preparando para dar un paso de gigante en el negocio de la belleza al confirmar oficialmente que mantiene conversaciones con The Estée Lauder Companies para una posible combinación de negocios que podría desembocar en la fusión de ambas compañías. La comunicación, remitida este lunes a la CNMV como información privilegiada, reconoce la existencia de negociaciones, aunque subraya que no existe ningún acuerdo cerrado ni garantías de que la operación llegue a materializarse.

Puig podría fusionarse con Estée Lauder

La compañía española de belleza y moda señala en su comunicado que “no se ha tomado ninguna decisión definitiva ni se ha alcanzado acuerdo alguno” y que, mientras no exista un pacto, “no puede garantizarse que pueda haber una operación ni sus términos”. La cautela es, de momento, lo que marca el mensaje emitido a la CNMV.

De salir adelante, esta operación supondría una de las mayores integraciones corporativas en la historia reciente del sector de la belleza de prestigio. La combinación de Puig (especializada en fragancias y marcas de moda) con Estée Lauder, uno de los gigantes globales en la belleza de lujo, daría lugar a un grupo con una escala y diversificación de gran calado.

Puig, en máximos históricos tras un 2025 con cifras récord

El movimiento se produce en un momento de fortaleza operativa y financiera para Puig. La compañía cerró 2025 con unos ingresos netos récord de 5.042 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 7,8% a perímetro y tipo de cambio constantes y del 5,3% en términos reportados.

Este crecimiento vino acompañado de una mejora significativa de la rentabilidad. El EBITDA ajustado alcanzó los 1.045 millones de euros, con un margen del 20,7%, superando las previsiones del grupo. Por su parte, el beneficio neto ajustado se situó en 587 millones de euros, reflejando la solidez estructural del modelo de negocio.

Las fragancias volvieron a consolidarse como el principal motor del grupo. El segmento Fragrance & Fashion generó 3.646 millones de euros (+6,4%), apoyado en el rendimiento sostenido de sus grandes marcas y licencias. Puig mantiene tres posiciones en el top 10 mundial de fragancias selectivas, lo que refuerza su liderazgo en perfumería de lujo.

El segmento de alta perfumería y nicho continuó creciendo a doble dígito, elevando el valor medio del portafolio, mientras que maquillaje y cuidado de la piel aportaron diversificación con crecimientos del 13,7% y 8,9%, respectivamente. En este contexto, Charlotte Tilbury se consolidó como una de las marcas clave del grupo, liderando el maquillaje selectivo en Reino Unido y ocupando la tercera posición en Estados Unidos.

A nivel geográfico, Puig mantuvo un crecimiento equilibrado: Europa (+5,5%) y Américas (+7,7%) siguieron siendo sus principales motores, mientras Asia-Pacífico destacó con un avance del 21,7%. La compañía cerró el ejercicio con una sólida generación de caja y una ratio de deuda neta/EBITDA de 0,7x, lo que le otorga margen financiero para afrontar operaciones corporativas de envergadura.

Nueva gobernanza: separación de funciones y foco en M&A

El anuncio de las conversaciones con Estée Lauder coincide con una profunda reorganización en la cúpula directiva de Puig. La compañía ha separado los cargos de presidente y consejero delegado, adaptándose a las mejores prácticas de gobierno corporativo en empresas cotizadas.

Jose Manuel Albesa ha asumido el cargo de CEO, mientras que Marc Puig continúa como presidente ejecutivo. Este cambio culmina un proceso de sucesión planificado durante más de un año y marca el inicio de una nueva etapa en la compañía.

Albesa, vinculado a Puig desde 1998, ha desarrollado su carrera en áreas clave como marketing, desarrollo de marcas y expansión internacional. Hasta su nombramiento, ejercía como Deputy CEO y presidente de Beauty and Fashion, con responsabilidad sobre todas las divisiones del grupo.

Por su parte, Marc Puig mantiene un papel estratégico central. Además de supervisar la visión a largo plazo, seguirá directamente implicado en la estrategia de fusiones y adquisiciones, un aspecto especialmente relevante en el contexto actual. También conservará influencia en los nombramientos clave y en la preservación de la cultura corporativa.

La reorganización se completa con el nombramiento de Miquel Angel Serra como nuevo CFO, reforzando el área financiera en un momento en el que la disciplina de capital y la ejecución estratégica son críticas.

1 Million Night Elixir Rabanne

Una operación que transformaría el sector de la belleza de lujo

La posible fusión entre Puig y Estée Lauder tendría implicaciones en el mercado de belleza de lujo internacional: Puig aportaría su fortaleza en fragancias y marcas de moda, mientras que Estée Lauder sumaría su liderazgo en cuidado facial y maquillaje, así como una fuerte presencia en el mercado estadounidense y asiático.

Para Puig, la operación supondría un salto cualitativo en escala global. La compañía pasaría de ser uno de los líderes mundiales en fragancias a convertirse en un actor integral en el universo de la belleza selectiva, con una posición reforzada frente a competidores como L’Oréal o Coty.

Por un lado, Puig aportaría un sólido posicionamiento en fragancias y moda, con enseñas icónicas como Rabanne, Carolina Herrera, Jean Paul Gaultier, Nina Ricci o Byredo, además de su creciente presencia en maquillaje y cuidado de la piel a través de Charlotte Tilbury, Dr. Barbara Sturm, Uriage y Apivita .

Por otro lado, Estée Lauder sumaría una de las carteras más potentes y diversificadas del sector, con marcas globales como Estée Lauder, Clinique, M·A·C, La Mer, Bobbi Brown, Jo Malone London, Aveda, Origins y Le Labo, además de Tom Ford Beauty y firmas de perfumería de autor como Editions de Parfums Frédéric Malle y Kilian Paris .

Un nuevo mapa de la belleza

De materializarse, la fusión daría lugar a un grupo con una posición destacada en el mercado global de belleza selectiva, combinando un portafolio de marcas icónicas, una fuerte capacidad creativa y una amplia cobertura geográfica.

En términos de posicionamiento, la operación podría redefinir el equilibrio competitivo del sector, elevando a Puig a una nueva liga y consolidando un modelo híbrido que integra moda, fragancias, maquillaje y cuidado de la piel en un mismo grupo.

No obstante, la compañía española ha optado por la prudencia en su comunicación, limitándose a confirmar las conversaciones. Pero el simple hecho de que estas negociaciones estén en marcha refleja la ambición de querer ocupar un papel protagonista en el sector global de la belleza.

Si llega a concretarse, la operación no solo transformaría a Puig, sino que podría marcar un punto de inflexión en la industria.

Artículo anterior
El mercado de la belleza en España crece un 7,3% en 2025 y supera a Europa impulsado por el consumo joven y el “lujo asequible”

ARTÍCULOS RELACIONADOS