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Fundación Nuria García, fragancias que cambian vidas

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Fundación Nuria García

Erigida en memoria de Nuria García, hija del fundador de Air-Val, esta fundación ha encontrado la manera de trascender más allá del perfume, convirtiendo la pasión por la perfumería en un medio para canalizar el amor por la infancia a través de proyectos solidarios que ayudan a mejorar la vida de niños de todo el mundo.

Air-Val, una empresa de tradición familiar

Desde su sede en Gavà (Barcelona), Air-Val Internacional crea, fabrica y distribuye productos bajo licencia de reconocidas marcas internacionales, además de desarrollar líneas propias con identidad definida. Con un catálogo que supera los 400 productos dirigidos al público infantil y juvenil y una presencia en más de 90 países, la empresa ha consolidado su liderazgo en el segmento más joven del mercado. Fundada por Francisco García en 1979, esta compañía es el resultado de la visión de un emprendedor hecho a sí mismo. Superó una infancia difícil marcada por la posguerra y construyó una compañía innovadora y con alcance internacional con el apoyo constante de su esposa Concha y sus tres hijos: Nuria, David y Eva. Hoy, David y Eva lideran la segunda generación. Nuria, fallecida prematuramente, sigue presente en el espíritu de la empresa a través de la fundación que lleva su nombre.

En memoria de Nuria García

La Fundación Nuria García no nace solo como una iniciativa filantrópica. Es, ante todo, un acto de amor, como queda manifestado en su lema: “Trabajamos para los niños del mundo”. Este proyecto es una manera de dar continuidad a una vida que se vio interrumpida demasiado pronto, pero que dejó una huella imborrable. Nuria García, hija del fundador de Air-Val, falleció repentinamente siendo muy joven. Tenía una sensibilidad especial hacia la infancia más vulnerable y una inquietud que la llevaba a dedicar sus vacaciones a viajar con ONGs para ayudar a niños en situación de exclusión. Tras su pérdida, su familia quiso que su compromiso no quedara en el recuerdo sino que se multiplicara.

Así nació, en 2012, la Fundación Nuria García, como una forma de canalizar el amor que la rodeaba. Desde entonces, la fundación trabaja con un propósito claro: mejorar la vida de niños en situación de vulnerabilidad en cualquier rincón del mundo. Su misión se apoya en cuatro pilares fundamentales: salud, nutrición, educación e integración, que se ejecutan en colaboración con ONGs de confianza.

A lo largo de trece años de actividad, la Fundación Nuria García ha impulsado 151 proyectos en 32 países, destinando más de 1.123.000 euros a transformar la vida de más de 43.300 menores. En 2024, llegaron a más de 4.700 niños a través de 21 nuevos proyectos, a la vez que se continuaron otros 11, con una inversión superior a los 193.000 euros.

Fundación Nuria García

Cooperación eficiente

La Fundación Nuria García ha hecho de la colaboración su piedra angular. Su apuesta por un modelo de cooperación directa con actores locales que conocen de primera mano las necesidades de cada territorio garantiza un uso más eficiente de los recursos, una mayor trazabilidad del impacto y una intervención transformadora.

Todas las intervenciones realizadas a lo largo de estos 13 años de andadura comparten un mismo enfoque: mejorar la vida de los niños más vulnerables. En el ámbito nacional, la Fundación Nuria García ha intensificado su colaboración con organizaciones de referencia como ISTEA, Fundació Roure, Fundación Teresa Gallifa, Nexe Fundació y la Fundación Gastronomía Social. Con esta última, ha impulsado el proyecto “Los martes de Paco”, una iniciativa que combina formación culinaria, nutrición y valores comunitarios en memoria de Francisco García. A través de esta red de alianzas, esta institución demuestra que los cambios no dependen exclusivamente de grandes presupuestos sino de estrategias con compromiso ético y una visión de futuro.

Comprometidos con la infancia

España, África, América Latina y Asia han sido las áreas donde la Fundación ha centrado los recursos solidarios de 2024. Uno de los proyectos de nuestro país ha sido el desarrollado con Nexe Fundació, una entidad que ofrece acompañamiento profesional a familias con hijos con pluridiscapacidad, permitiéndoles conciliar la crianza y contribuyendo a mejorar las necesidades alimentarias complejas que pueden derivar en malnutrición.

En África se han desarrollado varias iniciativas como la de Uganda, con la asociación Babies Uganda, que proporciona alimentación completa a 32 niños del orfanato Kikaya House. También han colaborado con proyectos de higiene menstrual, de escolarización y de salud infantil.

En América Latina, Perú, Honduras y Guatemala han sido los países receptores de ayudas a través de la Asociación Amantani, que acoge a niños en situación de desprotección; y la Fundación Nuestros Pequeños Hermanos, dedicada a niños en situación de riesgo y pobreza extrema.

En Asia se han centrado en India y Nepal, donde se han llevado a cabo programas de salud materno-infantil, ofreciendo ayuda a familias de zonas deprimidas, kits de higiene y escolares.

Eau My BB

Eau my BB, un perfume con vocación social

La presentación, en 2017, de la fragancia Eau my BB —hoy acompañada por una línea de productos para los más pequeños— supuso más que un lanzamiento comercial, ya que es el reflejo del espíritu solidario de la empresa. Inspirado en la ternura que despierta la infancia, está formulado con más de un 90 % de ingredientes de origen natural y su envase ha sido fabricado con materiales reciclados. Desde su puesta en el mercado, destina parte de los beneficios a la Fundación Nuria García. Cada unidad vendida se convierte en un gesto de solidaridad que ha hecho posible recaudar más de 275.000 euros en los últimos ocho años.

Un legado vivo

El fallecimiento de Francisco García en 2024 marcó el fin de una era en Air-Val. Pero su legado —empresarial, familiar y solidario— sigue impulsando la labor de sus hijos. Y la Fundación Nuria García seguirá honrando la memoria de Nuria y de su padre, un hombre que supo convertir las fragancias en un puente solidario. A través de la Fundación, la familia García demuestra que el perfume puede tener un impacto positivo en la sociedad más allá del placer de disfrutarlo. Cada fragancia Eau my BB es un gesto que cuida, sostiene y proyecta un futuro mejor para niños que viven situaciones difíciles.

Este artículo se publicó en la edición en papel del número 100 de NewsFragancias. Suscríbase para leer la revista completa (newsfragancias@newsfragancias.com).

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