Scalpers incorpora un nuevo miembro a su familia con The Speed Club. Se trata de un Eau de Parfum que toma como punto de partida el mundo del motor y la estética vintage para construir una propuesta masculina intensa y sofisticada.
Scalpers The Speed Club, frescura aromática y calidez envolvente
La fragancia se inspira en la emoción de la conducción, en esa mezcla de libertad, competitividad y estilo que define tanto a los más atrevidos como a quienes mantienen un aire de elegancia clásica. El resultado es un perfume que busca transmitir carácter sin perder equilibrio. Una narrativa muy ligada al movimiento y a la experiencia sensorial del viaje.
La perfumista Delphine Lebeau apuesta por una fragancia oriental fougère, donde la frescura inicial evoluciona hacia acordes más cálidos y envolventes. “Mi creación se inspiró en una de esas noches perfectas: viajando en un descapotable clásico, con el viento en la cara y el hermoso paisaje a mi alrededor. Hay algo en esa mezcla de libertad y elegancia que realmente me atrajo y quise convertirla en una fragancia: los asientos de cuero vintage, la cálida vainilla con un toque licoroso y la frescura de la menta y la lavanda flotando en el aire. Es poderosa, refinada… y tiene alma”.
La salida combina lavanda con el frescor de la menta y un matiz especiado de pimienta negra. En el corazón, el geranio se mezcla con un acorde de vainilla licorosa y notas de cuero. Finalmente, el fondo cálido y amaderado incorpora benjuí, ládano, Ambertonic, cashmeran y pachulí.
Pirámide olfativa
- Notas de salida: aceite de lavanda de Bulgaria LMR, hojas de menta y pimienta negra.
- Notas de corazón: geranio, vainilla y cuero.
- Notas de fondo: benjuí Siam LMR, ládano resinoide LMR, Ambertonic, cashmeran y aceite de pachulí de Indonesia For Life LMR.
Fecha de lanzamiento: año 2026.
Un frasco inspirado en el universo automovilístico
El diseño refuerza el concepto de la fragancia. El frasco adopta un rojo burdeos intenso con acabado brillante, en clara referencia a los coches vintage. Asimismo, el tapón de madera en tono oscuro evoca los interiores de los automóviles clásicos.
El estuche sigue la misma línea estética, con un diseño sobrio en rojo oscuro atravesado por una banda blanca que recuerda al capó de un coche, combinando tradición y modernidad.
La campaña visual traslada este imaginario a una historia de rivalidad y emoción, donde dos hombres se enfrentan en la carretera, más por el placer de competir que por la victoria. La narrativa pone el foco en la intensidad del momento y en la idea de que la velocidad no se mide en tiempo, sino en sensaciones.
