La Academia del Perfume ha celebrado una nueva edición de su Encuentro Cultural de la Lavanda en Brihuega (Guadalajara), una cita que cada mes de julio reúne a profesionales y representantes de distintos ámbitos en torno a uno de los ingredientes más representativos de la perfumería. El encuentro coincide, además, con el momento de la recolección de la lavanda, cuando los campos de La Alcarria alcanzan su máximo esplendor.
En esta edición participaron alrededor de treinta asistentes procedentes de diferentes puntos de España, entre ellos perfumistas, periodistas especializados, representantes de perfumerías, instituciones vinculadas al sector, miembros de Stanpa y personalidades del ámbito del arte, la cultura y el deporte. Entre ellas se encontraba la medallista olímpica Sandra Sánchez, integrante del jurado de Arte y Cultura de la Academia del Perfume.
Un recorrido por el cultivo y la destilación de la lavanda
La jornada comenzó con una visita a los campos de lavanda y lavandín guiada por Emilio Valeros, Académico del Perfume y titular del «Sillón Lavanda». Durante el recorrido, explicó las diferencias entre ambas especies, así como sus características, cultivo, cuidados y proceso de recolección. En esta zona, conocida como la Provenza española, se cultiva lavanda fina y tres variedades de lavandín: súper, grosso y abrial.
Posteriormente, los asistentes visitaron la destilería de Intercova, donde pudieron conocer de primera mano el proceso de extracción de la esencia de lavanda a partir de plantas recién recolectadas. La actividad permitió observar cada fase de la destilación en una de las instalaciones más modernas de Europa y propició el intercambio de conocimientos entre perfumistas consolidados y jóvenes participantes del programa de mentoría Nariz de Oro de la Academia del Perfume.
La lavanda como motor cultural y económico
La jornada concluyó en el municipio de Brihuega con un recorrido por sus calles, decoradas con motivos inspirados en la lavanda y acompañadas por puestos de artesanía local. Más tarde, los participantes compartieron un aperitivo con productos de la zona junto al alcalde de Brihuega, Luis Viejo, con quien intercambiaron impresiones sobre el impacto que el cultivo de la lavanda ha tenido en el desarrollo económico y turístico del municipio.
Este fenómeno ha contribuido a impulsar la rehabilitación de edificios históricos y ha atraído unas 150.000 visitas en apenas unas semanas. Asimismo, el Festival de la Lavanda, que este año ha celebrado su décimo aniversario, continúa consolidándose como uno de los principales reclamos turísticos de la localidad.