El primer museo de las artes de IA del mundo está a punto de abrir sus puertas. Y lo más sorprendente no es su descomunal dimensión de 25.000 metros cuadrados con la omnipresencia de la tecnología más avanzada. Lo verdaderamente inusual es el protagonismo de la fragancia, sin la cual la experiencia multisensorial no estaría completa. De esta dimensión olfativa se ha encargado L’Oréal, que ha creado 12 fragancias exclusivas que reaccionan junto con las obras en tiempo real.
¿Qué es Dataland?
El próximo 20 de junio abrirá sus puertas en Los Ángeles, Dataland, un proyecto que redefine la experiencia museística del siglo XXI. Creado por Refik Anadol y Efsun Erkılıç, esta sala está dedicada a las artes impulsadas por inteligencia artificial. El espacio expositivo se transforma en materia artística a través de la imagen, el sonido y la fragancia que se comporta como un lenguaje artístico más.
La experiencia olfativa en el centro de la experiencia de Dataland
Aunque en los últimos años hemos visto experiencias que combinaban arte y perfume como las realizadas en El Museo del Prado con la tecnología de Puig, Air Parfum, hasta ahora el olfato no había estado tan presente en un museo.
Dataland propone un recorrido multisensorial en el que imagen y sonido se completan con la fragancia, que actúa como una capa narrativa más. Las instalaciones inaugurales, Machine Dreams: Rainforest, inspiradas en ecosistemas naturales y alimentadas por enormes conjuntos de datos ambientales, combinan imagen generativa, sonido espacial, iluminación dinámica, temperatura, interacción biométrica y fragancias diseñadas específicamente para cada entorno.
Mientras las proyecciones muestran bosques imaginados por la máquina y los sistemas de audio reconstruyen paisajes sonoros inspirados en la naturaleza, la fragancia actúa directamente sobre la memoria emocional del visitante. La ciencia lleva años demostrando que el olfato mantiene una relación privilegiada con el recuerdo y las emociones y Dataland aprovecha esa conexión para construir algo que resuene en la memoria colectiva.
La propuesta de Anadol sugiere que el futuro de la inteligencia artificial en la cultura no consistirá únicamente en generar imágenes o textos, sino en diseñar atmósferas completas. Según la visión del museo, la IA puede convertirse en una herramienta capaz de orquestar experiencias donde sonido, luz, textura y fragancia evolucionan simultáneamente en tiempo real.
L’Oréal colabora en Dataland
Para llevar a cabo la experiencia olfativa, Dataland ha contado con la colaboración de L’Oréal en calidad de socio olfativo fundador exclusivo. El equipo de Fragrance Métier de la compañía ha sido el encargado de crear 12 fragancias originales inspiradas en la selva amazónica que reaccionan al movimiento de los visitantes.
Entre las fragancias creadas, destacan Scent of Data, que representa la pulsación algorítmica de la inteligencia artificial; y Scent of Rain, que recrea la humedad de la selva.

